Abuso de Salu
Me enteré de casualidad, mi hijo murio hace 5 años, por causas que hoy entiendo diferentes a la que en ese momento se me informaron. Hoy tendría trece, pero no viene al caso especular, pensar o proyectar que sería de la vida de él a esta altura, en esta situacion tan particular, donde el pulso por los nervios me juega tan en contra. Entiendo que suene raro, pero creo que amerita que me explaye.
Joaquin fue mi primer y unico hijo, no lo esperaba sinceramente. Su madre habia sido una aventura en mi vida. La habia conocido un año antes del nacimiento de él en la facultad, cursabamos la introducción al primer año de filosofia. Era una epoca de destape, de transgresión, pensabamos que el mundo renacia del horror y nos tomabamos la vida como si fuese siempre el ultimo segundo, el ultimo momento en nuestras vidas. No medimos las consecuencias, despúes de todo lo que sucedio, puedo hacer un mea culpa y una autocrítica del comportamiento que tuvimos.
Durante el primer año de vida, nos internamos en el absurdo, nos interesaba mas la tenencia, que la salud de Joaquin, por esa cosa egocentrica de poder, por ese anhelo a impedir la frustración y no sentirse inferior, y por sobre todas las cosas, por el orgullo a no dar el brazo a torcer.
Joaquin nacio con una insuficiencia cardiovascular, producto, según algunos medicos, del descuido y del abuso del libertinaje durante el embarazo. Los primeros años, hicimos todos los controles necesarios para procurar el bienestar de nuestro hijo, los años siguientes, fueron mas las visitas a los abogados y contadores que a los médicos.
Me acuerdo que me llamaron desde la escuela. Era temprano y yo estaba en el trabajo. Con un tono de preocupación y balbuceando constantemente el nombre de mi hijo, la directora, me comento que lo habian llevado al Hospital de niños de urgencia, en ambulancia y con el cuerpito frio, duro.
En el hospital me esperaba su madre y el abogado, obviamente (obviamente en ese momento) antes de salir del trabajo yo llamé al mio para que me acompañara. Las cosas no estaban del todo bien como imaginan con la madre de él.
El dialogo era solo con intermediarios.
Todo tan frío y duro como el cuerpito de Joaquin.
En un primer momento entró en la terapia intensiva pediatrica, en el cuarto piso. La complejidad del caso, hizo que fuera trasladado a la unidad coronaria.
No pude entrar a verlo, el dolor en el alma me lo impedia y el abogado de mi mujer también. Argumentaron (orden del juez mediante) que esta situación se debia al descuido en la tenencia, a la falta de seguimiento del tratamiento médico mientras Joaquin vivía conmigo.
A los dias de deambular por el hospital, viendo como la salud de mi hijo no evolucionaba, conocí a Clara.
Clara habia estudiado enfermería en Vicente Lopez. Tenia 25 años, y era un mujer hermosa, unos ojos sutiles, marrones, la voz mas dulce y la piel mas linda que habia visto en mucho tiempo. Venia de una familia de clase ¨acomodada¨ segun sus propias palabras.
Por las charlas que mantuvimos, Clara no se sentia muy identificada con su familia, de hecho habia estudiado enfermeria por simple oposición a los intereses de sus padres.
Realizó las prácticas de los últimos años, en un hogar para ancianos estatal en San Isidro. Me contó que el dolor que sentía por esas personas, en muchos casos con un alto, sino absouto, nivel de abandono por parte de la familia, era desgarrador, le imposibilitaba el sueño y le implico comenzar con tratamiento psicologico. Los ancianos, morian de tristeza, de abandono. Sufrio mucho, según sus relatos. Tanto, que apenas terminadas las prácticas, pidio el traslado, especificamente, a unidades pediatricas, objetivo que logro gracias a los contactos de su familia.
Clara ocupaba el turno de la noche en el hospital de Niños, era la encargada de realizar las recorridas nocturnas y matutinas en la terapia donde, despues de una larga estadía en la unidad coronaria, estaba internado Joaquin.
Ella me veia llegar a mi y la madre de Joaquin, todas las mañanas, indirectamente nos daba un informe extraoficial del estado de salud de mi hijo, tomaba un cafe conmigo y abandonaba las tareas por ese día. En realidad no abandonaba las tareas, se habia procurado comprar un departamento cerca para poder estar mas tiempo en el hospital, era obsesiva, cuidadosa y absolutamente responsable. Clara presensiaba nuestras tristezas y las peleas mas absurdas que mantuvimos durante meses en la sala de espera del hospital. La madre de Joaquin, seguía haciendome cargo de la situación, mientras yo intentaba hacer un poco de catársis con Clara.
Ella era la enfermera de Scotty, el compañero de box de Joaquin. Scotty habia ingresado con un traumatismo de craneo producto de un accidente automovilistico. Ella fue la que presencio la muerte de él y fue la encargada de llamar a la casa de los padres. Se ocupaba de todo, se desvivia por los chicos. Llegaba a trabajar doble turno por el compromiso asumido con su tarea. Clara, sentia un amor profundo, maternal, por los chicos que atendia. Se involucraba mucho en las causas y las consecuencias del estado de salud de ellos, mantenia largas conversaciones con los padres y hasta llegaba al punto de opinar acerca del trato que los chicos habian recibido por parte de nosotros, los padres, hasta el momento de la internacion de cada uno.
El tiempo prolongado en un hospital, hace que uno tenga un contacto cotidiano y muy fuerte con las personas que trabajan en el y tambien con la muerte, como lo tengo yo ahora. Doctores, enfermeras, farmaceuticos, recepcionistas, todos pasaron a ser parte de mi vida durante siete meses de agonia.
Con Clara, esa hija de puta, el trato habia empezado a ser mas distante desde el día que sin ningún tipo de reparo, llego al punto de insultarme y bastardearme infiriendo que yo y la madre de Joaquin eramos los culpables de la inevitable muerte de mi hijo.
La distancia hizo que me acerque mas a otras personas, otros personajes dentro del estructura del hospital. Así, de esa manera, llegue a enterarme del romance enfermo que mantenia con el Dr. Piñeiro, el cual habia conseguido su cargo como Jefe de Terapia Pediatrica, gracias a los contactos de su Tio, quien fuera Ministro de Salud durante el ultimo gobierno.
Al poco tiempo de la discusión con Clara, y despues de meses de agonia, de incertidumbre y de peleas judiciales con la madre de Joaquin. Mi hijo, mi unico hijo, murio a las tres y veinticinco de la mañana. Joaquin tenia ocho años, y una sonrisa inolvidable.
La noticia, mas alla del estado anímico en el cual me sumergí, me atacó por sorpresa.
Si bien de los informes se podia inferir una estabilidad durante los ultimos meses, de ningun manera esperabamos que la vida de mi hijo, de mi unico hijo tuviese un final tan abrupto, tan de golpe.
Los meses siguientes, no vienen al caso ser mencionados.
Tratamientos psiquiatricos, debido a estados de depresión absoluta, aislamiento y un dolor en el medio del alma porque no hay forma de explicarlo, fueron algunas de las cosas en las cuales me vi involucrado.
El dolor por la muerte de un hijo. Es eso, y no se puede decir nada mas. La insignificancia de la vida, el sinsentido.
Eso sentí yo durante meses, años. Hasta que el cambio de aire y los tratamientos psiquiátricos, el final anunciado de la disputa judicial con la madre de joaquin, hicieron que tomara conciencia de lo sucedido.
Reencontrarme con la enfermedad que tenia Joaquin, fue muy duro, por momentos sentia que no tenia sentido revolver el pasado, mi hijo ya no estaba y las causas de su muerte, de la muerte de mi unico hijo, no iban a resucitarlo, pero veia necesario entender porque tan de golpe, tan abrupto.
La madre de Joaquin en un acto de lucidez, le habia encargado a su abogado que iniciara una demanda por posible mala praxis en el tratamiento. Cuando me enteré, pense que esa mujer, la madre de mi hijo, estaba completamente fuera de si.
Despúes de varios meses de juzgados, abogados, peritos del cual se hizo cargo unicamente ella, obtenemos como resultado que las pericias habian indicado que los motivos del fallecimiento de mi hijo habian sido causadas por: ¨...paro Cardiorespiratorio, producto del desangramiento causado por heridas cortantes de forma horizontal encontradas en ambos brazos....¨
La sorpresa, el dolor, y el desampara fueron terribles.
La cartula del expediente judicial llevaba como titulo: ¨Homicidio culposo agravado por mala praxis¨.
Según mi abogado, la investigacion habia llegado a encontrar culpables a una enfermera y al jefe de la terapia pediatrica del hospital de niños.
Clara, esa hija de puta, se habia declarado culpable de la muerte de mi hijo, aduciendo que era una practica normal para ella, y que lo hacia de forma conciente: ¨...con el fin de evitar el dolor de esas pobres criaturas que no solo tenian que padecer enfermedades, sino tambien, soportar el mal trato, la desproteccion de sus padres, quienes eran culpables directamente del estado de salud de los niños, por lo que con estas practicas salvo a esos hermosos niños que nada tienen que ver con el abandono y la violencia de sus familias, las cuales no mercen siquiera el amor que un hijo puede darles...¨
Clara fue condenada a reclusión y prisión perpetua con 20 años de cárcel por el asesinato cometido a 7 niños durante su desempeño como enfermera.
El Dr. Piñeiro fue condenado a 20 años de carcel por ser complice y ejercer mala praxis, dado que él era el responsable del cuidado de las victimas.
Clara, esa hija de puta, tan obsesiva, tan responsable, y tan consecuente, fue encontrada muerta en la celda de la prision de mujeres de ezeiza con un corte en cada muñeca.
La caratula del expediente judicial lleva como titulo: ¨Pesunto Suicidio¨ tras encontrar una nota, donde se puede leer el siguiente extracto: ¨....mi formacion y mi compromiso, hacen que tome esta desicion al enterarme de mi embarazo producto de mi relacion con el Dr. Piñeiro, salvar a esos niños fue mi causa en los ultimos años, ser consecuente es parte de mi aprendizaje, como persona, y como futura madre, mi hija no merece tener los padres que tiene.....¨
Clara, esa hija de puta, es la que motiva que hoy viernes 14 de abril, a las 3:25 horas de la madrugada, tome la desicion y el coraje para dejar atras todo este dolor y la angustia que en algun momento pense habia dejado atras.
Joaquin fue mi primer y unico hijo, no lo esperaba sinceramente. Su madre habia sido una aventura en mi vida. La habia conocido un año antes del nacimiento de él en la facultad, cursabamos la introducción al primer año de filosofia. Era una epoca de destape, de transgresión, pensabamos que el mundo renacia del horror y nos tomabamos la vida como si fuese siempre el ultimo segundo, el ultimo momento en nuestras vidas. No medimos las consecuencias, despúes de todo lo que sucedio, puedo hacer un mea culpa y una autocrítica del comportamiento que tuvimos.
Durante el primer año de vida, nos internamos en el absurdo, nos interesaba mas la tenencia, que la salud de Joaquin, por esa cosa egocentrica de poder, por ese anhelo a impedir la frustración y no sentirse inferior, y por sobre todas las cosas, por el orgullo a no dar el brazo a torcer.
Joaquin nacio con una insuficiencia cardiovascular, producto, según algunos medicos, del descuido y del abuso del libertinaje durante el embarazo. Los primeros años, hicimos todos los controles necesarios para procurar el bienestar de nuestro hijo, los años siguientes, fueron mas las visitas a los abogados y contadores que a los médicos.
Me acuerdo que me llamaron desde la escuela. Era temprano y yo estaba en el trabajo. Con un tono de preocupación y balbuceando constantemente el nombre de mi hijo, la directora, me comento que lo habian llevado al Hospital de niños de urgencia, en ambulancia y con el cuerpito frio, duro.
En el hospital me esperaba su madre y el abogado, obviamente (obviamente en ese momento) antes de salir del trabajo yo llamé al mio para que me acompañara. Las cosas no estaban del todo bien como imaginan con la madre de él.
El dialogo era solo con intermediarios.
Todo tan frío y duro como el cuerpito de Joaquin.
En un primer momento entró en la terapia intensiva pediatrica, en el cuarto piso. La complejidad del caso, hizo que fuera trasladado a la unidad coronaria.
No pude entrar a verlo, el dolor en el alma me lo impedia y el abogado de mi mujer también. Argumentaron (orden del juez mediante) que esta situación se debia al descuido en la tenencia, a la falta de seguimiento del tratamiento médico mientras Joaquin vivía conmigo.
A los dias de deambular por el hospital, viendo como la salud de mi hijo no evolucionaba, conocí a Clara.
Clara habia estudiado enfermería en Vicente Lopez. Tenia 25 años, y era un mujer hermosa, unos ojos sutiles, marrones, la voz mas dulce y la piel mas linda que habia visto en mucho tiempo. Venia de una familia de clase ¨acomodada¨ segun sus propias palabras.
Por las charlas que mantuvimos, Clara no se sentia muy identificada con su familia, de hecho habia estudiado enfermeria por simple oposición a los intereses de sus padres.
Realizó las prácticas de los últimos años, en un hogar para ancianos estatal en San Isidro. Me contó que el dolor que sentía por esas personas, en muchos casos con un alto, sino absouto, nivel de abandono por parte de la familia, era desgarrador, le imposibilitaba el sueño y le implico comenzar con tratamiento psicologico. Los ancianos, morian de tristeza, de abandono. Sufrio mucho, según sus relatos. Tanto, que apenas terminadas las prácticas, pidio el traslado, especificamente, a unidades pediatricas, objetivo que logro gracias a los contactos de su familia.
Clara ocupaba el turno de la noche en el hospital de Niños, era la encargada de realizar las recorridas nocturnas y matutinas en la terapia donde, despues de una larga estadía en la unidad coronaria, estaba internado Joaquin.
Ella me veia llegar a mi y la madre de Joaquin, todas las mañanas, indirectamente nos daba un informe extraoficial del estado de salud de mi hijo, tomaba un cafe conmigo y abandonaba las tareas por ese día. En realidad no abandonaba las tareas, se habia procurado comprar un departamento cerca para poder estar mas tiempo en el hospital, era obsesiva, cuidadosa y absolutamente responsable. Clara presensiaba nuestras tristezas y las peleas mas absurdas que mantuvimos durante meses en la sala de espera del hospital. La madre de Joaquin, seguía haciendome cargo de la situación, mientras yo intentaba hacer un poco de catársis con Clara.
Ella era la enfermera de Scotty, el compañero de box de Joaquin. Scotty habia ingresado con un traumatismo de craneo producto de un accidente automovilistico. Ella fue la que presencio la muerte de él y fue la encargada de llamar a la casa de los padres. Se ocupaba de todo, se desvivia por los chicos. Llegaba a trabajar doble turno por el compromiso asumido con su tarea. Clara, sentia un amor profundo, maternal, por los chicos que atendia. Se involucraba mucho en las causas y las consecuencias del estado de salud de ellos, mantenia largas conversaciones con los padres y hasta llegaba al punto de opinar acerca del trato que los chicos habian recibido por parte de nosotros, los padres, hasta el momento de la internacion de cada uno.
El tiempo prolongado en un hospital, hace que uno tenga un contacto cotidiano y muy fuerte con las personas que trabajan en el y tambien con la muerte, como lo tengo yo ahora. Doctores, enfermeras, farmaceuticos, recepcionistas, todos pasaron a ser parte de mi vida durante siete meses de agonia.
Con Clara, esa hija de puta, el trato habia empezado a ser mas distante desde el día que sin ningún tipo de reparo, llego al punto de insultarme y bastardearme infiriendo que yo y la madre de Joaquin eramos los culpables de la inevitable muerte de mi hijo.
La distancia hizo que me acerque mas a otras personas, otros personajes dentro del estructura del hospital. Así, de esa manera, llegue a enterarme del romance enfermo que mantenia con el Dr. Piñeiro, el cual habia conseguido su cargo como Jefe de Terapia Pediatrica, gracias a los contactos de su Tio, quien fuera Ministro de Salud durante el ultimo gobierno.
Al poco tiempo de la discusión con Clara, y despues de meses de agonia, de incertidumbre y de peleas judiciales con la madre de Joaquin. Mi hijo, mi unico hijo, murio a las tres y veinticinco de la mañana. Joaquin tenia ocho años, y una sonrisa inolvidable.
La noticia, mas alla del estado anímico en el cual me sumergí, me atacó por sorpresa.
Si bien de los informes se podia inferir una estabilidad durante los ultimos meses, de ningun manera esperabamos que la vida de mi hijo, de mi unico hijo tuviese un final tan abrupto, tan de golpe.
Los meses siguientes, no vienen al caso ser mencionados.
Tratamientos psiquiatricos, debido a estados de depresión absoluta, aislamiento y un dolor en el medio del alma porque no hay forma de explicarlo, fueron algunas de las cosas en las cuales me vi involucrado.
El dolor por la muerte de un hijo. Es eso, y no se puede decir nada mas. La insignificancia de la vida, el sinsentido.
Eso sentí yo durante meses, años. Hasta que el cambio de aire y los tratamientos psiquiátricos, el final anunciado de la disputa judicial con la madre de joaquin, hicieron que tomara conciencia de lo sucedido.
Reencontrarme con la enfermedad que tenia Joaquin, fue muy duro, por momentos sentia que no tenia sentido revolver el pasado, mi hijo ya no estaba y las causas de su muerte, de la muerte de mi unico hijo, no iban a resucitarlo, pero veia necesario entender porque tan de golpe, tan abrupto.
La madre de Joaquin en un acto de lucidez, le habia encargado a su abogado que iniciara una demanda por posible mala praxis en el tratamiento. Cuando me enteré, pense que esa mujer, la madre de mi hijo, estaba completamente fuera de si.
Despúes de varios meses de juzgados, abogados, peritos del cual se hizo cargo unicamente ella, obtenemos como resultado que las pericias habian indicado que los motivos del fallecimiento de mi hijo habian sido causadas por: ¨...paro Cardiorespiratorio, producto del desangramiento causado por heridas cortantes de forma horizontal encontradas en ambos brazos....¨
La sorpresa, el dolor, y el desampara fueron terribles.
La cartula del expediente judicial llevaba como titulo: ¨Homicidio culposo agravado por mala praxis¨.
Según mi abogado, la investigacion habia llegado a encontrar culpables a una enfermera y al jefe de la terapia pediatrica del hospital de niños.
Clara, esa hija de puta, se habia declarado culpable de la muerte de mi hijo, aduciendo que era una practica normal para ella, y que lo hacia de forma conciente: ¨...con el fin de evitar el dolor de esas pobres criaturas que no solo tenian que padecer enfermedades, sino tambien, soportar el mal trato, la desproteccion de sus padres, quienes eran culpables directamente del estado de salud de los niños, por lo que con estas practicas salvo a esos hermosos niños que nada tienen que ver con el abandono y la violencia de sus familias, las cuales no mercen siquiera el amor que un hijo puede darles...¨
Clara fue condenada a reclusión y prisión perpetua con 20 años de cárcel por el asesinato cometido a 7 niños durante su desempeño como enfermera.
El Dr. Piñeiro fue condenado a 20 años de carcel por ser complice y ejercer mala praxis, dado que él era el responsable del cuidado de las victimas.
Clara, esa hija de puta, tan obsesiva, tan responsable, y tan consecuente, fue encontrada muerta en la celda de la prision de mujeres de ezeiza con un corte en cada muñeca.
La caratula del expediente judicial lleva como titulo: ¨Pesunto Suicidio¨ tras encontrar una nota, donde se puede leer el siguiente extracto: ¨....mi formacion y mi compromiso, hacen que tome esta desicion al enterarme de mi embarazo producto de mi relacion con el Dr. Piñeiro, salvar a esos niños fue mi causa en los ultimos años, ser consecuente es parte de mi aprendizaje, como persona, y como futura madre, mi hija no merece tener los padres que tiene.....¨
Clara, esa hija de puta, es la que motiva que hoy viernes 14 de abril, a las 3:25 horas de la madrugada, tome la desicion y el coraje para dejar atras todo este dolor y la angustia que en algun momento pense habia dejado atras.
5 huellas de curiosos:
esto te pasó a vos?
es la 3º vez que vengo y leo este post. parece un espantoso cuento de ficción... trato de racionalizarlo y no puedo... trato de entender y no puedo... cuanto dolor... y cuanto camino recorrido para poder llegar a tomar la decisión tomada ese 14 de abril...
Colo, pocas veces contesto por este medio, pero creo amerita por el caso particular una respuesta.
Creo entender el lugar desde donde lees. Creo entender que no entiendas.
No vale la pena decir si es real o ficcion, lo que si vale reforzar y lo que si realmente se ve, se nota, se huele (como las nubes!) es el amor incondicional, puro, vital que tenes hacia esa persona de ojitos claros y rulos hermosos. Eso vale, quiza ese relato es para contraponer todo lo tuyo, para darle aun mas valor y sobre todo para dar fuerzas.
Gracias por darme el ejemplo de que el amor existe y es una cosa del carajo! Mas fuerte que cualquier otro poder del ser humano.
Besos
Pato
Muchacho, muchacho...
Este texto me partió el corazón, me movilizó cada célula, cada recoveco de mi mente, me puso los ojos llorosos, me sacó el cansansio, me hizo reflexionar, callada, mirando al monitor.
Pensar, reflexionar, leer, releer, con esa cara hermosa que mira y llora, con esas palabras desgarrantes.
Muy fuerte. Aprecio que algo me transmita, sea música, literatura, teatro, arte en general, pero tengo que confesarte que me voy con una revolución de sentimientos.
Un beso, y gracias por tu comentario en mi blog.
Corrección: "me sacó el cansancio", con este estado en que me dejó y los ojos llorosos no puedo fijarme bien las teclas
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