Esperando
Siempre fuiste muy feo, lo que pasa, es que nadie se animo a decírtelo.
Con esa cara de ogro, de viejo aburrido, impedías inconcientemente que los pocos que te rodeaban se animaran a decírtelo. Despedías un olor nauseabundo, ese olor tan particular que solo se podría lograr de la mezcla de barro podrido y mierda de algún animal. Un olor que te delataba a la distancia, como esos baños de estación, donde todo se mezcla, lo que viene y lo que va.
Pero no se si ese adjetivo calificativo puede cuajar en tan repugnante bestia.
Una bestia horrible, eso te gustaría ser.
Siempre ahí, ignoto, debajo de algún árbol, esperando no se que. Mirando la nada como si de la nada viniera algo, o existiera la pura casualidad de que ella, tan fea como vos, se convierta en lo que vos perversamente querés.
No se que haces a la noche, de donde sale ese sonido gutural que te caracteriza como el olor, como las arrugas de tu ceño, tan repugnante que el hecho de solo pensarlo me revuelve el estomago, me dan nauseas y vomitaría sobre tu cabeza, pero me das lastima.
Tan solo, tan iluso.
Cuando Beto te tiro esa piedra lo único que hiciste fue saltar y tirarte al río, con tus dos patitas escuálidas, húmedas, pegajosas, como un cobarde. Te zambulliste y desapareciste, pensamos que te habías muerto, pero no, apareciste a los dos días, de madrugada, un día de lluvia, e intentaste
vanalmente entrar a mi casa, golpeabas la puerta, te dabas la cabeza contra las tablas y yo abrigadito, no te la abrí.
Por feo.
Las cosas te pasan por feo. Y esperas, y esperas, y te ensucias, y te seguís llenando de olor y de mugre.
Solo en los cuentos pasa eso, ¿no te diste cuenta?
Te quedas ahí, abajo de un árbol, todo arrugado, con cara de ogro, esperando que aparezca una princesa y te bese, te rompa la boca de un beso y te conviertas en un príncipe azul.
Y nunca te diste cuenta que eso no pasa, las princesas no existen, sapo roñoso.
Con esa cara de ogro, de viejo aburrido, impedías inconcientemente que los pocos que te rodeaban se animaran a decírtelo. Despedías un olor nauseabundo, ese olor tan particular que solo se podría lograr de la mezcla de barro podrido y mierda de algún animal. Un olor que te delataba a la distancia, como esos baños de estación, donde todo se mezcla, lo que viene y lo que va.
Pero no se si ese adjetivo calificativo puede cuajar en tan repugnante bestia.
Una bestia horrible, eso te gustaría ser.
Siempre ahí, ignoto, debajo de algún árbol, esperando no se que. Mirando la nada como si de la nada viniera algo, o existiera la pura casualidad de que ella, tan fea como vos, se convierta en lo que vos perversamente querés.
No se que haces a la noche, de donde sale ese sonido gutural que te caracteriza como el olor, como las arrugas de tu ceño, tan repugnante que el hecho de solo pensarlo me revuelve el estomago, me dan nauseas y vomitaría sobre tu cabeza, pero me das lastima.
Tan solo, tan iluso.
Cuando Beto te tiro esa piedra lo único que hiciste fue saltar y tirarte al río, con tus dos patitas escuálidas, húmedas, pegajosas, como un cobarde. Te zambulliste y desapareciste, pensamos que te habías muerto, pero no, apareciste a los dos días, de madrugada, un día de lluvia, e intentaste
vanalmente entrar a mi casa, golpeabas la puerta, te dabas la cabeza contra las tablas y yo abrigadito, no te la abrí.
Por feo.
Las cosas te pasan por feo. Y esperas, y esperas, y te ensucias, y te seguís llenando de olor y de mugre.
Solo en los cuentos pasa eso, ¿no te diste cuenta?
Te quedas ahí, abajo de un árbol, todo arrugado, con cara de ogro, esperando que aparezca una princesa y te bese, te rompa la boca de un beso y te conviertas en un príncipe azul.
Y nunca te diste cuenta que eso no pasa, las princesas no existen, sapo roñoso.
11 huellas de curiosos:
Ja! Decímelo a mi! Ni sapos ni princesas ni nada que le parezca ...
Yo conozco una princesa. Incrédulos.
es que si el principe se combierte en sapo...de sapo nadie vuelve..
Mmmm Tejedor... una vez "le rompi la boca" de un beso a un sapo y se convirtio en Principe.
Despues volvio a ser sapo y asi quedo. Quizas funciona una sola vez jaja!
Mil cariños
Ahy!! las cosas te pasan por feo...qué feo q sonó eso!!!
Saludos
pobre sapo...siempre esperando...
♪♪♪♫♫♪♪♫♫♫
Una canción para el pobre sapo...
♫♫♪♪♪♫♪♪♫♫♫
Están de moda los sapos... si no, ve el comercial de "Sapito" reloaded...
Sé que las ranas no son príncipes al besarlas, pero sé qué sapo es el Rey.
¿No hay post pre cumpleaños?
♪
Pues qué quiere que le diga, a mí siempre me ha resultado más interesante lo feo que lo guapo. Así que espero no llamen muchos sapos a mi puerta...
Un placer descubrirle, my lord, gracias por su visita, su huella y feliz cumpleaños también.
Besos,
Ladyc.
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