Un dia (im)perfecto - cuarta parte
Sigo caminando con mi dedo índice como centro de atención y las luces se empiezan a encender y el sol a desaparecer y entonces caminar, bajar a la calle, pisar un charco. ¿Un charco? ¿Llovió? y seguir caminando y el sueño que vuelve a aparecer, y el mar, y el nene, y el granito de arena en la punta del dedo, y así sigo, sorteando los obstáculos de mi sueño y la ciudad. Empiezo a sentir como el domingo se desarma lentamente, la feria dejó de ser ese conjunto de baratijas atiborradas para ser el esqueleto metálico de estructuras frágiles que sostuvieron durante todo el día el recuerdo del pasado. Lucrecia, sus rulos, el café, y yo. Yo solo caminando por el empedrado y un último cigarrillo suelto en el bolsillo izquierdo y el encendedor verde haciéndole compañía. Y yo solo y los recuerdos del pasado y el mar de fondo y yo corriendo atrapado por la inmensidad de la incertidumbre que genera el mar y otro charco que me moja el dobladillo del pantalón y el granito de arena y Laura, mi abuela, el perro. Estoy cansado quiero dormir, pero en mi cama, no en el parque. Busco las llaves en el bolsillo derecho, las sostengo fuerte, siento que los dedos se me marcan, la circulación se corta. Llego a mi casa, abro la puerta, entro, prendo la luz. La cama esta hecha.
4 huellas de curiosos:
me encanta lo que escribis.
describis cosas muy cotidianas, no?
beso
Ah! ahora quiero saber qué sigue.
Mil cariños
Cómo escribís... cómo escribis!
Sos un "atrevido" ;), no tenés perdón.
Besos, besos...
Paso y dejo saluditos
Mil cariños
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